Página de reflexión sobre Internet y Nuevos Medios · Haz Planet@media.com tu página de inicio


powered by FreeFind
<principal>
# Noticias
# Archivo
# Foro de debate
# Boletín Novedades
<canales>
# Libros
# Enlaces
# Estadísticas
# Estudios e informes
<Planet@media.com>

# Quiénes somos
# Contact@
#

  <OPINIÓN>

# PUNTOCOM, DE REINAS A MENDIGAS
6-02-2003. Por Plácido Moreno.

Marzo de 2000: las "puntocom" son las reinas del entorno económico con cotizaciones en bolsa espectaculares y brutales expectativas de crecimiento y rentabilidades para sus accionistas. Cada día nace un portal y el sistema económico tradicional queda perplejo ante la osadía y desparpajo de aquellos que tratan de usurparle su papel preponderante durante todo el siglo XX.

En aquellas fechas una consultora de gran prestigio como Gartner Group, a través de un estudio de mercado que desató la polémica nada más conocerse anticipaba que "las empresas puntocom, se aproximan irremediablemente al fracaso y que sólo sobrevivirán los híbridos entre la nueva y la vieja economía". El oscuro vaticinio de la consultora puso el grito en el cielo de la incipiente y nueva empresa, afirmando que entre el 95 y el 98% de las empresas puntocom desaparecerían en los próximos meses, a la vez que las empresas tradicionales se irían incorporando a Internet y a la tan predicada "Nueva economía".

Cosa de adivinos
Este informe que parece, varios años después, que lo realizasen verdaderos adivinos observó además cómo llegaría un reajuste demoledor a los mercados tecnológicos. Empresas sin activos, creadas al amparo de proyectos empresariales huecos y dirigidas por visionarios sin los pies en la tierra, han tenido una cotización elevada durante algún tiempo, pero al ver los inversores que pusieron su dinero en ellas, como la rentabilidad de su inversión no llegaba, decidieron salir de estos proyectos sin futuro.

Las premisas de cualquier negocio .real son la pervivencia en el tiempo, la generación de beneficios y la creación de empleo digno. Las reglas de la "vieja economía" continúan su curso inexorable y han demostrado que criterios como la prudencia contable o la contención en la asunción de riesgos valen tanto para un entorno como para otro. ¿Cuántos empleos se han perdido en las puntocom? ¿Cuántos millones de euros se han literalmente esfumado por la taza del water?

Los numerosos inversores que inyectaron fuertes sumas a los nuevos proyectos de Internet comenzaron a darse cuenta, en definitiva, que tales conceptos no son necesariamente lucrativos por el sólo hecho de estar basados en Internet. Y la corrección en bolsa llegó. Miles de accionistas se vieron atrapados en inversiones que todavía se resisten a retirar y mantienen valores que en algunos casos, sobrepasan a la baja en más de un 100% del valor inicial de compra de las acciones (y casos concretos que existen en España).

En los Estados Unidos, miles de familias se han visto literalmente arruinadas por la "nueva economía". Se apresuraron a pedir créditos para poder comprar en bolsa valores tecnológicos y poco más de un año después de las correcciones del valor de las "puntocom", se han visto en la tesitura de que no pueden sacar el dinero de las acciones porque han perdido su valor y no pueden pagar los créditos que pidieron para adquirirlas.

Un alto en el camino para la reflexión

1.- La publicidad no sustenta un negocio como única vía de ingresos. Ya lo demostraron los medios impresos hace muchos años. Se deben establecer políticas competitivas de producto y ofrecer la máxima calidad en los contenidos. Internet y en concreto los grandes portales han ofrecido la misma información de agencias a los que subcontrataron los servicios. El sueño del escaparate en la Red para que millones de potenciales de usuarios compren los productos se ha desvanecido absolutamente. Y es que los últimos datos de utilización de comercio electrónico en España arrojan datos mínimos.

La Internet de los portales ha muerto. Pero Internet no. Desde mi modesto punto de vista, poderosos mercados se abren a nuestros ojos aplicando Internet a la mejora de procesos empresariales (Intranet corporativa, portales para el empleado, gestión de RR.HH, vínculo con proveedores, logística, abastecimiento de bienes no estratégicos (e-procurement), comunicación interna, etc.) y en procesos de producción (sistemas colaborativos, políticas de teletrabajo, alquiler de aplicaciones en línea, formación a distancia). Internet puede hacer competir más fuertemente a las empresas, pero hay que soltar lastre de conceptualizaciones ya inútiles de una Internet pasada basada en "portales".

2.- ¿Qué empresa sobrevive sin vender nada? Los grandes portales y su idea obsoleta desde nacimiento de la gratuidad en los contenidos y la obsesión de conseguir crecimiento basado en la adquisición del competidor, salidas a Bolsa y modelo de negocio basado en ponderar visitas más que euros, se ha contemplado siempre como un error manifiesto desde el ala "más dura" de la economía tradicional.
El incremento de gastos en adquisiciones y los costes derivados de una política expansiva basada en grandes esfuerzos para construir marca "virtual" ya no cuenta. La clave está en regresar de forma inmediata a los contenidos de pago de alta calidad y con personalización de entrega al máximo para cada internauta. La evidencia ha demostrado que la Nueva Economía ha sido incapaz de generar riqueza (salvo para algunos, claro) y ha dejado claro que los preceptos y formas de hacer de la economía tradicional tienen, más que nunca validez absoluta para un entorno cambiante como Internet.

3.- Se anticipó la tecnología a las necesidades reales de las personas que utilizan Internet. El concepto "utilidad" quedó a un lado, creando increíbles monstruos de contenidos carentes de utilidad y sin apenas posibilidades de personalización. Internet debe solucionar pequeños problemas de las vidas de las personas y no exigirles que deban usar tiempo de sus vidas y sus trabajos para acceder a contenidos de búsqueda compleja o con sistemas de usabilidad absolutamente "antiGUI". Entiéndase GUI como Graphical User Interface o interfaz de usuario. Resulta curioso que casi nadie en los portales se haya aplicado las reglas más elementales de usabilidad (sacrosanto nombre este) para utilizar textos más legibles, espacios más diáfanos y sistemas de acceso para discapacitados.

4.- Una buena idea no crea una empresa por sí sola. Se trata de un ente de extraordinaria complejidad y que debe contar con una perfecta simbiosis entre las "canas" y las "ganas" (en referencia a profesionales de la vieja economía integrados en proyectos de Internet). Vuelve el valor real del plan de negocio, olvidado durante un tiempo por jovenzuelos que alimentaban sus sueños de bits, lejos de saber interpretar las farsas que ofrecían a cualquier persona medianamente documentada la publicación de datos de EBITDAs. Ahora más que nunca la viabilidad y un retorno de la inversión en plazos se convierten en eje fundamental del próximo período de inversión en la Red: la combinación de negocios en línea y del mundo real serán clave en la próxima generación de inversión Web.

5.- Los grandes portales se han hecho con información valiosísima sobre hábitos de consumo y navegación de sus usuarios que se almacenan en su único activo realmente importante: la información del usuario. Aunque la LSSI prohíbe el comercio y la cesión de datos sin expresa autorización del cliente, según apuntan algunos medios ya se ha intentado comercializar con este tipo de información. El periodismo de investigación tendría una buena oportunidad para intentar saber qué se está haciendo con estos datos que con tanta ligereza les han sacado a los clientes.

6.- La inicial situación financiera de este tipo de empresas les hizo tirar la casa por la ventana en promoción y marketing, a la vez que las políticas de remuneración eran extraordinariamente superiores a cualquier otro sector que realmente estuviese generando beneficios. Error básico; tu masa salarial jamás puede ir por encima de tus previsiones de venta. El "todo vale" en los balances también ha demostrado ser uno de los ejes principales de todo este caos (recuérdese WorldCom) y que ha provocado buena parte de las inestabilidades primero y crisis después en todo el sistema financiero mundial.

La ausencia de objetivos de rentabilidad económica inmediata más allá de conseguir más visitas al mes o mostrar más banners (ridículo concepto), la pretendida eliminación de intermediarios asumiendo el coste de la logística de distribución de productos y el bajo precio que se aplicó a los productos que se trataron de vender han supuesto, entre otros múltiples factores de carácter económico-financiero, el irremediable deterioro de la situación financiera de estas empresas. Es tiempo de pensar una nueva Internet, vamos o eso creo.

7.- Dejen de aludir a las iniciativas del Gobierno para potenciar el uso o no de la Red. Es posible que las tarifas deban bajar, es posible que sea necesario llevar la formación a las escuelas y a todos los estratos sociales, es posible que haya que devolverle la confianza al comercio electrónico… Pero también estaremos de acuerdo que nunca más deben escucharse inconsistencias dialécticas como "Nueva Economía" o "Economía Digital" y un largo etcétera que nos ha tocado digerir en los últimos cuatro años. Si la definición de economía es, en su primera acepción: "administración recta y prudente de los bienes", ¿dónde creen que puede estar el problema en toda esta Internet?

# ¡Opina sobre este artículo en nuestro foro de debate!.
# Vuelve a la portada de Opinión

 
© Copyright Planet@media.com 2003