viernes, febrero 24, 2012

Cigna Salud deja sin cobertura médica a una embarazada con 10 años de antigüedad como cliente

Suena a típica leyenda urbana o a rumor malintencionado: "la compañía Mala Malísima SA ha dejado sin cobertura médica a una mujer embarazada, a pesar de ser su cliente desde hace más de 10 años de forma ininterrumpida". A mí también me sonaría raro... si no fuera porque la mujer en cuestión es mi esposa Flavia Scarpa y la compañía en cuestión se llama Cigna, y es una multinacional con presencia en España. Con este artículo lo que pretendo es avisar para que algo así no le pueda ocurrir a otros, y si es posible generar una corriente de opinión que permita un cambio legislativo que impida a las compañías de seguros actuar de este modo.

Y es que Cigna ha actuado con conocimiento de causa y mala fe, sabiendo lo que hacían y recurriendo a engaños y mentiras, quedándose por el camino con un montón de dinero, y dejando a mi mujer sin cobertura médica, totalmente desprotegida y embarazada en un país extranjero y sin poder recurrir a la Seguridad Social española. Pero vamos con la historia...

Mi mujer y yo somos clientes del seguro médico de Cigna Salud desde hace más de diez años. Inicialmente obtuvimos el seguro a través de la empresa para la que trabajábamos ambos entonces, y cuando la dejamos decidimos pasar a tener un seguro familiar y seguirlo pagando de nuestro bolsillo. De eso hace unos 9 años.

En julio de 2011, tomada la decisión familiar de trasladarnos a vivir a EEUU, y dado que en este país no hay Seguridad Social ni más cobertura médica que la te puedas pagar, mi mujer llamó a Cigna para consultar si nuestro seguro médico nos cubriría allí, y si teníamos que hacer algo al respecto. La respuesta fue clara: nos dijeron que no nos cubría la póliza actual, y que teníamos que hablar con Cigna Global, compañía de su grupo. Siguiendo sus instrucciones no habría ningún problema para tener en EEUU la misma cobertura que teníamos en España desde hacía 10 años.

11.000 dólares de seguro médico
Puestos en contacto con Cigna Global, y tras no menos de 20 emails cruzados, nos piden que paguemos la friolera de 11.000 dólares por el seguro médico para un año. Una inversión considerable, que además había que pagar de forma anticipada. Pero como teníamos ahorros y no queríamos correr riesgos de salud en la aventura americana, decidimos pagar. Así que a final de agosto hice la consabida llamada con un comercial de Cigna que me leyó en inglés (con un acento irlandés ininteligible) un montón de información que tuve que aceptar para tener la póliza que, tal y como me habían asegurado, nos iba a cubrir igual que en España.

A finales de octubre, ya viviendo en San Francisco, mi mujer detecta que podría estar embarazada, y decide llamar al seguro de Cigna, que no habíamos usado hasta el momento, para solicitar una cita con un ginecólogo y que le confirme la noticia. Pero desde Cigna cae la bomba: "no podemos organizarle una cita si usted está embarazada, su seguro médico no le cubre el embarazo".

Por hacerlo corto, la explicación es que en la póliza de seguros de Cigna hay una cláusula llamada "waiting period" de 10 meses para embarazos, que dice que tienes que ser cliente con más de 10 meses de antigüedad para que el seguro médico te cubra el embarazo. Es una cláusula habitual en seguros de salud para evitar fraudes con embarazos programados, en España se denomina "periodo de carencia".

A nosotros nadie nos había informado de la citada cláusula en ningún email ni cuando llamamos por teléfono, pero nos dicen que sí nos lo comunicaron en la llamada con el irlandés (no tenemos forma de comprobarlo). Pero, en cualquier caso, siendo clientes de Cigna desde hace más de 10 años, y habiéndonos asegurado en España y en Cigna Global que las condiciones eran las mismas, entendíamos que esa cláusula no se aplicaba a nuestro caso.

¿Cómo nos van a aplicar un waiting period de 10 meses si llevamos 10 años como clientes de Cigna? Tenía que ser un error.

Pues no, el error fue nuestro por confiarnos. Al habla con Cigna España nos dicen que nosotros ya no somos clientes de esa compañía, y al habla con Cigna Global nos dicen que para ellos somos clientes nuevos, y por tanto la antigüedad no cuenta. En resumen, que no cubren el embarazo de mi mujer, dejándonos sin cobertura médica en un país extranjero que no tiene Seguridad Social.

Y lo hacen tras haber tenido que pagar de forma anticipada 11.000 dólares por una póliza que además, como luego descubrimos, solo nos cubre urgencias hospitalarias siempre que te ingresen, pero no te cubre ninguna otra visita al médico. ¡Menos mal que la póliza era igual que la española! Pero la gracia no termina aquí.

Mientras intentaba por todos los medios convencer a Cigna España y a Cigna Global de que su interpretación era errónea y que como clientes antiguos debían cubrirnos, en paralelo se me ocurrió hacer una prueba: con mis mismos datos, me puse en contacto con el equipo comercial de Cigna Global, para exponerles mi caso: soy español, cliente de 10 años de antigüedad, me mudo a EEUU con mi mujer, y quiero saber si la nueva póliza que haría con Cigna Global me cubriría en caso de embarazo y se mantendrían mis derechos como cliente antiguo. La respuesta fue inmediata: ¡por supuesto que sí! Tengo guardado a buen recaudo un email del comercial asegurándome que no habría ningún problema, y que por supuesto que tendríamos cobertura de maternidad en un caso como el mío.

De nada sirvió: se lo expliqué a atención al cliente de Cigna y no le dieron ninguna importancia. Lo único que cuenta es el "waiting period" que figura en la póliza y que yo soy un "nuevo" cliente y no tengo ningún derecho. He esperado desde octubre hasta ahora, cuatro meses, antes de hacer público el caso, por si en algún momento la compañía se retractaba tras mis llamadas y mis mensajes.

Al final, tras mucho tira y afloja, y tras amenazarles con hacer público el caso, en Cigna España me ofertaron que si volvía a contratar su póliza en España el seguro nos cubriría la maternidad de mi mujer, siempre que fuera en España. O sea, que me ofrecían volver a pagar para poder tener cobertura en España, ¡pero yo ahora vivo en EEUU! Su excusa es que ellos no tienen nada que ver con Cigna Global, que son compañías distintas. Lo que no dicen es que son del mismo grupo empresarial al 100%, o que usan la misma marca, o que fue Cigna España la que nos envió a Cigna Global.

Así se las gasta esta compañía que, para más recochineo, promociona en su web sus magníficos "seguros de salud para expatriados y sus familias en todo el mundo". Hace falta tener caradura y ser hipócrita (por no decir algo más fuerte), cuando lo que están haciendo es engañar al personal, quedarse con un montón de dinero por la cara, y dejar en una situación de indefensión absoluta a una mujer embarazada y a su futuro hijo.

Por todo ello, pido a todo el que lea esto que le de la mayor cobertura y distribución posible, reenviando el texto a quien consideréis oportuno (y copiándolo si hace falta). También os animo a usar el lema #CignaBoikot en redes sociales para que nadie, ni particular ni empresa, vuelva a caer en las redes de esta gentuza.

19 comentarios:

Ramón Puchades dijo...

Uf! Estuve a punti de contratar Cigna este año, por la empresa, cambiando desde Mapfre y no me dió buenas sensaciones precisamente en cosas cono esa. Después de nosecuantos años asegurado en Mapfre, me decían que me aplicaban la carencia igualmente. Ante mi pregunta de cómo pensaban entonces captar nuevas pólizas desde su competencia, se encogieron de hombros. Mucha suerte!

Anónimo dijo...

Y supongo que además, como casi todos los seguros médicos en USA, encima de 11.000$ habrá copago en todas las visitas médicas, pruebas diagnósticas, ...
Ladrones es poco.

Cucharete dijo...

No me lo puedo creer... :-O

Anónimo dijo...

Ojo, esta claúsula la tienen casi todos los seguros de asistencia sanitaria. Aunque estés en la misma compañía, cambias de producto y ZASCA.

En España más de 8 meses es ilegal.

jose dijo...

Este caso me ha recordado el documental Sicko, sobre aseguradoras americanas y como desasisten a sus clientes asegurados cuando no les convienen. Cigna sale mencionada en ese documental de forma bastante bochornosa.

Anónimo dijo...

Lo siento Miguel Ángel, no me quiero ni imaginar tu indignación y cabreo, totalmente justificados. A toro pasado es muy complicado solventar este tipo de situaciones, tengo suficiente experiencia, ya que trabajo en este ramo. Si te parece bien en el futuro escribiré sobre lo que te a ocurrido en mi blog, que trata este tipo de situaciones. Conozco los seguros de EEUU, y tengo amigos residiendo allí desde hace años, si piensas que puedo serte de ayuda, ponte en contacto. Un único consejo, que seguro por tu experiencia ya conoces, no hagas demasiado caso a lo que se escribe en internet, es muy fácil hablar desde el desconocimiento. Si lo estimas oportuno busca asesoramiento profesional. Saludos

Anónimo dijo...

Hola de nuevo soy el anónimo de arriba y tengo alguna dificultad para identificarme (mejor que decir que soy torpe). Me llamo David Torío y puedes verme por dtoriob@wordpress.com o @dtoriob en twitter.

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la información! Tomo nota de cómo funciona Cigna...

cabreada dijo...

Tus deseos son órdenes, publicado en mi blog, REcurso del Pataleo.

http://recursodepataleo.blogspot.com/2012/02/compania-mala-malisima-de-salud-cigna.html

Anónimo dijo...

Desde mi desconocimiento de leyes americanas pero como abogada española, te recomiendo que busques abogado en USA como mínimo para anular póliza y recuperar los 11.000 $ y guardes documentación y facturas para reclamar contra la empresa española los perjuicios por mal asesoramiento.

Nsmail dijo...

Upps, gracias por el aviso. Cigna estaba entre mis opciones, leyendo esto la descarto completamente. Al final si quieres seguridad no te la puedes jugar con estas compañias de medio pelo, a la minima te dejan tirado. Cigna = Problema asegurado.

@joaquincava dijo...

Otra buena experiencia con esta compañía de seguros. También mi familia y yo hemos estado muchos años con Cigna, tanto a través de la empresa como, después, a nivel particular. Póliza de adulto más 4 menores. A finales de enero de 2011 recibo carta con condiciones económicas de renovación que se va a producir en abril de 2011. El incremento de precio me parece abusivo así que llamo para cancelar. No es posible: Es necesario hacerlo con dos meses de anticipación y como he abierto la carta unos días después de recibirla pierdo el plazo. Pido a la operadora de Cigna que registre una queja por el corto plazo de aviso y le pido que el año siguiente me avisen con más plazo. Enero de 2012. El lunes 30 del mes recibo una carta fechada el día 26 de enero con las nuevas condiciones. Como el día 26 es jueves, la carta la recibo el lunes 30. Tras recibir la carta, debido a la experiencia del año anterior, la abro. Como el año anterior, el incremento de precio es varias veces superior al IPC y, por lo tanto, lo considero abusivo. El día siguiente de recibir la carta termina el plazo para poder cancelar la póliza lo que hace muy complicado tomar ninguna decisión porque no hay tiempo de mirar alternativas. Llamo a Cigna y pido que me digan mis condiciones actuales. Me dicen que, como la póliza esta contratada a través de un broker de seguros (Mercer), no me pueden dar ningún dato. Llamo a Mercer. Me dicen que ellos no me pueden dar ningún dato: me lo tiene que dar la empresa que me factura y que me envía la carta, es decir, Cigna. En esa llamada cancelo la póliza con el broker después de solicitar que revisen la practica comercial abusiva de una empresa de la que venden sus productos. Recibir la carta de renovación sin tiempo para evitarla durante dos años seguidos no puede ser una casualidad o un error. Vuelvo a llamar a Cigna y, por fin, después de relatar la llamada a Mercer consigo que me den la información que les solicitaba. Al día siguiente confirmo la cancelación por correo electrónico a Mercer.

David Totío dijo...

Hola de nuevo Miguel, como te prometí he comentado tu caso en mi blog, http://dtoriob.wordpress.com/2012/02/29/engano-o-negligencia-en-seguro-de-salud/

Saludos

Pacifico dijo...

En este blog faltan los botones de compartir en FB y Twitter, si los tuvieras lo habría compartido!

Anónimo dijo...

Es el problema de la moda de los contratos por teléfono. Los consumidores deberíamos exigir de forma sistemática e irrenunciable que antes de aceptar nada, nos enviasen las condiciones por escrito. Y los legisladores deberían establecer que para que un contrato empezase a tener validez (yo a disfrutar, ellos a cobrar) debiera ser condición indispensable que ambas partes tuvieran el clausulado completo firmado por la parte contraria.
Mucho antes de que existiera internet, los que inventaron el derecho dijeron eso de que las palabra vuelan. Todo lo demás es indefensión total del consumidor. Como sabe cualquiera que haya lidiado con una compañía telefónica.

David Torío dijo...

El teléfono e internet son imprescindibles sistemas de comunicación pero tenemos que saber que aunque iniciemos la contratación del seguro por estos medios, la Ley de Contrato de Seguro Art. 3 y 5 indica que El contrato de seguro y sus modificaciones o adiciones deberán ser formalizados por escrito. El asegurador está obligado a entregar al tomador del seguro la póliza) (esto incluye condicionado particular, condicionado general y cualquier otro anexo que haya sido necesario para la contratación).

Anónimo dijo...

Muchísimas gracias. Mi marido y yo estamos viendo para cambiarnos de seguro, después de haber tenido una frustrante experiencia con Sanitas, y tu opinión nos ha venido genial porque estaba considerando seriamente esa compañía.
Espero que todo os salga bien con el embarazo.

Anónimo dijo...

Es un caso realmente lamentable.

Mi esperiencia es muy opuesta.
Tengo un seguro con CIGNA a través de la empresa en la que trabajo.
En dos ocasiones, por problemas de salud serios he sido rebotado de urgencias a mi médico de cabecera, y de allí a urgencias, sin que nadie atendiese seriamente mis problemas de salud.

La más grave, por ingresar con síntomas de infarto y en ambulancia en urgencias de la Seguridad Social.
Me monitorizan y unas horas más tarde me hacen la prueba de esfuerzo que tienen que parar en menos de un minuto por aumentar la tensión arterial a límites peligrosos. No da tiempo a ver si mi corazón está dañado y voy a sufrir un "¿nuevo infarto?". Me dan de alta, para que mi médico de cabecera me coloque un aparato para registrar la tensión, pulso, etc, durante 24 o 48h., me medique y me trate en lo que sea necesario.
Porque ellos ya no "pueden hacer más"...

El médico de cabecera no me pone medicación, mi tensión era descomunal y no voy a poner cifras para no extenderme.
Durante dos semanas consecutivas me me hace ir a la consulta solo para decirme que en ambulatorio "no están" las personas que me tienen que colocar el aparato para registrar.
Le pido que me derive a quien sea, porque necesito saber si mi corazón está mal o son otros mis problemas, y ya que me sigo encontrando mal y con dolor en el pecho. Me dice que como en Urgencias ya me han dado de alta,, el no puede hacer nada...
Se me ocurre llamar a CIGNA, me dan hora el mismo día, me revisa un cardiólogo que me medica inmediatamente para que pueda soportar una prueba de esfuerzo. En pocos días me la hacen, me hacen una ecocardiografía, prueba por lo visto necesaria en estos casos y que la SS ni mencionó. Me hacen la prueba de esfuerzo que gracias a la medicación si pueden terminar.
Resultado, soy un enfermo como miles con hipertensión, que está perfectamente controlada con la medicación que ellos ya me han puesto.

Me hacen un seguimiento hasta comprobar que estoy bien.

Mi experiencia es que si estás a punto de palmarla, en la S.S. harán lo posible si lo es, de que de esta no dejes de respirar. Pero si estás entre Pinto y Valdemoro, más te vale tener un seguro particular.

Esto no siempre ha sido así, antes la Seguridad Social sí funcionaba, y parece que ahora tiende cada vez a peor.

Y cuento esto, porque muchas personas necesitarán un seguro particular, y yo no descartaría CIGNA, por un caso tan excepcional como lamentable.

En todo caso, está claro que hay que leerse las cláusulas, para evitar casos tan horribles como el de este matrimonio.

Saludos.



Ismael dijo...

Me voy a permitir el relatarte unos hechos, relacionados con esta compañía que han marcado estos últimos años de mi vida y la de mi familia.

En julio de 2003 detectaron a mi esposa un carcinoma ductal infiltrante de mama izquierda, por el que fue tratada. En febrero del 2005 le detectan metástasis óseas múltiples en la columna dorso-lumbar, consecuencia del cáncer de mama. A lo largo del 2011 la metástasis fue progresando, le afectó también el hígado, y finalmente falleció el pasado 19 de marzo de 2012. Durante todo este proceso fue tratada en parte por la Seguridad Social y en parte por un seguro privado que mantenía con la aseguradora CIGNA Life Insurance Company of Europe S.A. En el 2005, cuando le detectan la metástasis, nos dirigimos a esta Compañía para saber si los tratamientos prescritos (XELODA 500 y ZOMETA) estaban incluidos. Se nos indicó que sí lo estaban, y el trámite a seguir antes de cada uno de ellos.

A finales del 2007 CIGNA nos indicó que la quimioterapia XELODA 500 no estaba incluida en la póliza, y en octubre de 2008 nos indican que el ZOMETA tampoco lo estaba, haciéndonos abonar facturas anteriores. Además CIGNA coaccionó a mi esposa a firmar un escrito rehusando a reclamar legalmente estos medicamentos, a cambio de abonar una parte de esas facturas. Ella accedió debido a que su estado de salud no le permite entrar en enfrentamientos.

Esta Compañía pone a mi esposa entre la espada y la pared, o firmas ese documento y te reintegro parte de las facturas del Hospital o te quedas sin cobrarlo e igualmente sin recibir el tratamiento de futuro, obligándola además a cambiar de oncólogo, clínica, etc. de la noche a la mañana, teniendo en cuenta, además, que son tratamientos que no se pueden interrumpir aleatoriamente.

Ante esta situación nos decidimos finalmente a poner una demanda contra esta compañía en los Juzgados de Madrid. Todo lo acontecido quedó debidamente probado, así el 28 de abril de 2010 se tiene la sentencia del procedimiento 461/2009 del Juzgado de Primera Instancia número 59 de Madrid, que dio la razón a mi esposa en todos los puntos que reclamaba a CIGNA (cubrir los tratamientos de futuro, declarar nulo el escrito que se vio obligada a firmar, abono de las facturas que tuvimos que pagar al hospital, y una indemnización por daños físicos y psicológicos).

CIGNA puso un recurso de apelación, estaba en su derecho, pese a no tener ninguna prueba ni ningún argumento nuevo que aportar. El 2 de febrero de 2012 la Sección Undécima de la Audiencia Provincial de Madrid dictó sentencia sobre el Recurso de Apelación 588/2010, ratificando absolutamente todos los puntos de la sentencia anterior y condenando a CIGNA por su actuación. Lo único positivo de todo esto es la satisfacción para mi mujer de saber no sólo que tenía razón, sino que además los jueces se la daban. Recibió esta grata noticia unas semanas antes de fallecer.

En ningún caso hago referencia a los profesionales de la medicina (Médicos, Enfermeras,..) cuya actuación siempre ha sido impecable y digna de elogio, tanto en el sector público como en el privado. Todo lo ocurrido está relacionado con los gestores de CIGNA, que han demostrado una indiferencia absoluta con respecto a la salud de su asegurada, haciendo prevalecer sus propios intereses económicos y buscando artificiosamente fórmulas para reducir tratamientos que estaban cubiertos por la póliza. Mi esposa había pasado de ser una paciente a ser una cliente incómoda, ya que les estaba generando pérdidas: tratamientos muy caros y una supervivencia mucho mayor a la que cabía esperar para una enfermedad de esta gravedad. No acuso a estos tristes personajes de la muerte de mi esposa, a mi esposa la mató un cáncer, pero ellos han tenido la suficiente poca ética y poca dignidad como para no hacerle la vida un poco más fácil, y garantizarle el sosiego necesario sobre todo en el proceso final de una enfermedad de esta gravedad.