martes, agosto 31, 2010

LOS SUEÑOS HÚMEDOS DE LOS DIRECTIVOS DE TELEFÓNICA

Nuestra querida Telefónica-Movistar, la empresa de tecnología y comunicaciones más grande de España, parece empeñada últimamente en convertirse en el malo de la película en todo lo relacionado con Internet. Tras atacar con saña la neutralidad de la Red (¿cómo serían las cosas si la neutralidad no existiera?) por boca de su Presidente, César Alierta, pretendiendo que las empresas de Internet paguen a las operadoras de acceso una especie de canon, ahora ha sido su Consejero Delegado, Julio Linares, el que ha decidido atacar al otro bando, los usuarios de Internet, poniendo en entredicho el futuro de las tarifas planas de conexión.

Según Linares, si las empresas como Google o Facebook no están dispuestas a pagarles un diezmo por lo que ganan en la Red, tendrán que ser los usuarios los que paguen (más) por hacer uso de determinados servicios online. A este señor no le parece suficiente que en España paguemos los ADSL más caros de Europa: quiere que paguemos aún más y que volvamos a la situación que vivíamos en 1997, cuando pagábamos por minuto de conexión unos precios desorbitados. Ojo al dato: según la CMT, Telefónica ofrece conexiones un 71,7% más caras que la media europea.

Parece que a Linares le parece poca diferencia, y no le gustan los usuarios que realizan un mayor consumo de sus conexiones: bien está pagar una tarifa plana si tu consumo es moderado, pero si haces un uso intenso de vídeo o descargas, entonces debes pagar más. O sea, que si pagas pero no utilizas el servicio, estupendo, pero si haces uso del servicio que has contratado, entonces eres una rémora para los beneficios de Telefónica, y por tanto tendrás que pagar más.

En resumen, que amenazan con cargarse las tarifas planas de acceso a Internet. Casi nada.

Si lo de que Google y otras empresas online pagaran me parecía un brindis al sol, este nuevo giro de Movistar me parece, directamente, una gilipollez, más un sueño húmedo de sus directivos que una posibilidad real.

Desde luego, Telefónica podría acabar mañana mismo con las tarifas planas que ofrece. Pero eso solo tendría dos efectos inmediatos: ensuciar aún más su imagen, y darle alas a todos los competidores que sí ofrecen tarifas planas de conexión. Así, mientras en Movistar los clientes tendrían que pagar un tarifa fija más un tanto por cada giga consumido, a una velocidad raquítica de pocos megas, los clientes de Ono podrían disfrutar de una tarifa plana sin límites con 50 megas de conexión. O irse con Jazztel, Vodafone, Orange o cualquier otro operador con tarifas planas.

La otra opción, claro, sería poner de acuerdo al resto de operadoras para, todas a la vez, acabar con las tarifas planas de acceso a la Red. Pero eso, como saben muy bien los directivos de MoviStar, tiene un pequeño problema: que va contra las leyes de la competencia, que podrían ser duramente sancionados por la CMT y las entidades españolas y europeas que vigilan por el libre mercado y la competencia. Por suerte para nosotros, los oligopolios hace tiempo que terminaron, como demostró con valentía (aunque con 10 años de retraso) la CMT con el "affaire" de los SMS premium.

Creo sinceramente que, por el bien de su empresa, los principales directivos de Telefónica deberían dejar de contar en público sus fantasías eróticas, y centrarse en el desarrollo de nuevos servicios de valor añadido con los que aumentar sus ingresos y el valor de sus acciones. La vaca (cash cow, como dicen los americanos) de la conexión no da más de sí, y de hecho lo más probable es que los precios sigan bajando, y que con el tiempo también podamos disfrutar de verdaderas tarifas planas en la conexión móvil. Es lo que ocurre desde tiempos inmemoriales en todos los sectores y en todos los países, que los servicios "commodity" tienen a bajar su precio, y en eso la conexión a Internet no va a ser una excepción. No se puede luchar contra la evolución del mercado y contra tus clientes, por muy grande que seas.

Será por cosas a desarrollar y por vías nuevas de negocio que inventar, madre mía...

lunes, agosto 09, 2010

SI NO EXISTIERA LA NEUTRALIDAD DE LA RED

Leyendo el excelente artículo sobre la neutralidad de la Red que ha publicado hoy en El País Rosa Jiménez Cano, me ha dado por pensar en las consecuencias que se hubieran derivado de la no existencia de esa neutralidad en Internet cuando se popularizó la red de redes. Nuestras vidas, sin duda alguna, serían hoy totalmente distintas de no haber existido esa neutralidad.

Hagamos un poco de periodismo ficción mirando a un pasado en el que las operadoras controlasen a su gusto todo lo que ocurriera en la Red...

Si en 1995 la base de Internet no hubiera sido la neutralidad, hoy no existiría Yahoo. En su lugar, seguiríamos navegando por el coto cerrado de AOL para tener correo electrónico y consultar contenidos de ocio. Por supuesto, tampoco existiría Google, en su lugar el gran buscador de contenidos online sería el buscador de MSN (ni siquiera existiría Bing). Y MSN no sería lo que es hoy, en realidad MSN seguiría siendo la red privada de Microsoft y seguramente no estaría conectada a Internet, serían redes paralelas y en competencia.

En lugar de la Wikipedia, tendríamos que seguir consultando la Britannica o Encarta, la enciclopedia multimedia de Microsoft, que nunca hubiera cerrado y seguiría siendo un gran negocio de pago.

Por supuesto, no existiría Skype. Quizá sí existiera la tecnología de telefonía IP, que en vez de servir para reducir la factura de teléfono de los usuarios, hubiera sido una tecnología transparente, desconocida para el común de los mortales, pero muy útil para aumentar los márgenes de beneficio de las operadoras de telefonía gracias a una gigantesca reducción de sus costes. Por supuesto, en un mundo sin Skype y sin telefonía IP de uso público, las tarifas telefónicas seguirían siendo prohibitivas y no tendríamos tarifas planas de conexión a Internet: la conexión se seguiría pagando por segundos o por caudal consumido.

En esa misma línea, no tendríamos programas P2P como eMule o Torrent para compartir contenidos... pero las operadoras sí utilizarían los ordenadores de los usuarios para reducir el coste de su ancho de banda con ese tipo de tecnologías, y todo ello sin que los propios internautas lo supieran y sin que pudieran hacer nada al respecto.

Youtube, claro está, nunca hubiera visto la luz. Tendríamos que conformarmos con ver online las mismas cadenas de televisión que vemos en la caja tonta, y posiblemente todos sus contenidos fuesen de pago por visión.

Para poder compartir nuestras fotos con los amigos no tendríamos Flickr: lo haríamos vía email, y con mucho cuidado de no enviar fotos de gran tamaño, porque las operadoras nos cobrarían por consumo de ancho de banda. Quizá sí hubiera alguna web de Kodak o Fujifilm donde poder imprimir previo pago nuestras fotos digitales, para poder tenerlas en papel, pero nada de tener un album online gratuito.

En España, los amos de la Red serían Terra, Ya.com, Navegalia y EresMas, y los diarios online serían líderes absolutos en contenidos al no existir blogs, diarios digitales puros, ni otros espacios de contenidos creados por los usuarios o por empresas alternativas a los grandes grupos de comunicación. No existirían los confidenciales ni las publicaciones online especializadas, ni por supuesto las redes de blogs. 

La música se seguiría comprando en CD, y en caso de existir descarga en MP3 sería siempre con DRM para no poder compartirla con nadie ni grabarla en ningún soporte. Ni siquiera tendríamos la capacidad de soñar con un servicio como Spotify o Grooveshark (si no lo has probado, hazlo ya!) ya que de haber música en streaming sería la del Hilo Musical de Telefónica, lógicamente pagando por canción escuchada o con una tarifa al mes superior a los 100 euros.

En lugar de Facebook o Tuenti, seguiríamos hablando con nuestros amigos por email o quizá por MSN Messenger o la mensajería de AOL. Twitter sería una entelequia absurda, quizá una tesis doctoral olvidada en algún cajón de una universidad americana.

Los pisos se seguirían buscando y comprando en Segunda Mano en papel, y los anuncios clasificados seguirían publicándose en los diarios impresos. Los viajes, claro, se seguirían comprando en Marsans, y para informarme sobre mi próximo coche tendría que ir a la versión online de Autopista. 

El navegador único sería Explorer 6 (o una versión anterior), y para reproducir vídeos usaríamos Windows Media.

En España no habría ni una sola empresa online pura y no existiría un sector entero de empresas digitales que dan trabajo a muchos miles de personas. De hecho, seguramente el número de internautas no hubiera pasado del millón de personas, un número parecido al de los clientes de Digital +.

Si yo quisiera publicar un artículo como éste, tendría que hacerlo en mi página personal... Para ello tendría que pagar no solo por mi dominio web y mi servicio de hosting: tendría que pagar también, siempre que las operadoras aprobasen mis contenidos, para ser indexado por el buscador que controlase el tráfico online, y para que los usuarios pudieran llegar hasta mi página.

Por supuesto, todo esto es ficción. Pero si permitimos que los políticos y las grandes corporaciones acaben con la neutralidad de la Red, quizá el futuro cercano no sea tan diferente a medio plazo. Por eso es tan importante posicionarse a favor de la neutralidad de la Red: imagina por un momento una Internet sin Facebook, Tuenti, Google, Spotify, Flickr, Youtube, Idealista, Twitter, eMule, los blogs, Yonkis, Microsiervos, señoras que..., Meetic y otros sitios de contactos, el IRC Hispano, Forocoches, Red Karaoke, los memes, los confidenciales, FourSquare, Gmail, la maldita granja de Farmville, los emoticonos y los avatares, el porno gratis, Second Life y Habbo Hotel, las risas de Libertad Digital, el niño loco alemán y las parodias de Hitler...

Nos perderíamos todo eso y mucho, muchísimo más. Y sobre todo nos perderíamos todo lo que aún está por inventar, todo lo que aún está por desarrollarse precisamente gracias a la neutralidad de la Red, que hace que una pequeña empresa fundada por dos riojanos pueda competir en Japón en igualdad de condiciones con una gran multinacional. Por poner un ejemplo, vaya. ;)

lunes, agosto 02, 2010

LA CMT REVOLUCIONA EL NEGOCIO DEL SMS PREMIUM Y ABRE LA PUERTA A LOS MICROPAGOS CON EL MÓVIL

Es, quizá, una de las noticias más importantes del año, y de las más ilusionantes para todos aquellos que nos dedicamos a crear contenidos y servicios en la Red y en teléfonos móviles: la CMT por fin ha tomado cartas en el oscuro y polémico negocio de los SMS premium o sobretarificados, con el objetivo de parar los pies a las operadoras de telefonía móvil, que llevan 10 años ejerciendo una increíble oligopolio de precios sobre este modelo de negocio.

Lo que ocurría es que de cada SMS premium enviado por el usuario, las grandes operadoras se quedaban siempre, como mínimo, un 50% del precio final. Así, si yo ofrezco en mi sitio web la posibilidad de comprar un contenido para el móvil o de realizar un micropago para acceder a un determinado servicio, Movistar, Orange y Vodafone se quedaban siempre un 50% de todo lo que pagase el usuario, sin haber aportado otra cosa que el medio de pago. De los 1,5 euros que pagaba el usuario, Movistar se quedaba 0,75 €, el carrier o empresa de SMS 0,10 €, y el creador del servicio o contenido tan solo recibía 0,65 € en el mejor de los casos.

Esto es como si VISA cobrase un 50% al comercio o a un restaurante por dejar que el cliente pague con sus tarjetas, o como si un banco cobrase otro tanto por cada transferencia realizada: un abuso que ha durado 10 años y que ha permitido a las operadoras lucrarse de forma inmoral y, como hemos visto ahora, también ilegal. Estaban, sencillamente, imponiendo unos precios abusivos gracias al oligopolio del que disfrutan. Y lo hacían a cambio de nada, porque en estos diez años no han tenido que invertir un solo euro para ofrecer este servicio. Aquí no hay excusas como la inversión de cable o de nuevas tecnologías.

Con la intervención de la CMT se impone un límite de precio a las operadoras: no podrán cobrar más de 15 céntimos de euro por cada SMS premium, y el precio tendrá que estar vinculado al precio real de coste para las operadoras (que tiende a cero, pero bueno...). Esta decisión permitirá que el reparto de ingresos generado por la venta de SMS premium sea mucho más justo con los creadores de servicios y contenidos, que ven así abrirse una puerta a los micropagos a través del móvil, algo que el sector lleva demandando muchos años como una de las vías para hacer negocios online. Esto hará aumentar de forma exponencial el número de servicios y contenidos disponibles para teléfonos móviles, y además abrirá la puerta a que muchos servicios online se puedan pagar a través de un SMS premium, facilitando de forma definitiva la venta de productos online baratos.

A medio plazo esto puede suponer un gran empujón para la compra de contenidos online, y dará aire a muchas empresas que intentar ofrecer servicios de pago pero que no lo consiguen debido a las trabas en las formas de pago disponibles.

Esta noticia, de vital importancia para el sector, ha pasado bastante desapercibida en la mayoría de los medios, quizá por ser 2 de agosto. Yo me he enterado de la noticia por Expansión, que titula con un a mi entender erróneo "La CMT dinamita el negocio de los SMS premium", y que pone el foco en el lugar equivocado. Según Expansión, esto perjudicará los ingresos de las operadoras. Y es posible que así sea a corto plazo, pero la verdadera noticia no es esa. La gran noticia es que por fin será posible ofrecer servicios y contenidos a través de SMS premium, y que por fin los creadores de estos servicios y contenidos podrán obtener una justa recompensa a su inversión, lo que dinamizará un sector que estaba atenazado por las tarifas de las operadoras, a todas luces injustas y monopolísticas.

De hecho, en mi opinión esta decisión será también muy positiva para las propias operadoras: obviamente bajará mucho su margen, pero a medio plazo es muy posible que su volumen de negocio aumente de forma considerable, e incluso pueden ganar más dinero que ahora gracias al aumento de operaciones de compra-venta por SMS premium. Ojalá la decisión de la CMT se vea reflejada muy pronto en las tarifas finales entre empresas. En Red Karaoke, sin duda alguna, utilizaremos los SMS premium como forma de pago en cuanto las tarifas cambien.