jueves, julio 01, 2010

CUANDO DAVID VENCIÓ A GOLIATH: ASÍ LE GANAMOS UNA BATALLA LEGAL A MYSPACE

Cuando los emprendedores comentamos en público lo difícil que es montar un proyecto desde cero y la cantidad de problemas a los que te tienes que enfrentar, nunca lo contamos todo. Muchas veces debemos guardar silencio por motivos estratégicos, por confidencialidad con partners, inversores o clientes, por motivos legales o por otras razones. Normalmente es algo que no me cuesta hacer porque va con el trabajo, pero en el caso que nos ocupa llevo más de un año mordiéndome la lengua, y hoy por fin lo puedo hacer público. :)

Por fin puedo contar cómo Red Karaoke le ganó una batalla legal a MySpace. Por fin puedo contar cómo el sentido común y la justicia se impusieron ante el matonismo legal de un gigante de la Red venido a menos, ante el intento de desestabilizar a un competidor con la única base de un batallón de abogados y mucho dinero en los bolsillos.

Hasta podríamos decir que le he ganado una partida a Rupert Murdoch. No habrá muchos que puedan decir lo mismo, jejejeje...

Todo empezó hace ya más de dos años, cuando en Red Karaoke decidimos afrontar nuestra expansión internacional, y para ello procedimos a registrar nuestra marca (que ya teníamos registrada en España) fuera de nuestras fronteras, de forma conjunta con nuestro logotipo. Iniciamos el proceso de registro en múltiples países: Japón, Estados Unidos, toda la Unión Europea, Brasil y muchos otros países de Latinoamérica, Corea... Una larga lista.

Pasados algunos meses y con el procedimiento registral en marcha, nos llegó una notificación por parte de MySpace, en la que sus abogados nos anunciaban que se iban a oponer a nuestro registro de marca en varios mercados, entre ellos Estados Unidos y la Unión Europea. Para evitar esa oposición al registro por su parte nos exigían cambiar de forma inmediata nuestro logotipo, el logo de Red Karaoke con el que llevamos desde nuestro lanzamiento en abril de 2007. Nos exigían cambiarlo en nuestra web, papelería, presentaciones... en todas partes, vaya.

Nuestra sorpresa fue mayúscula. ¿Qué demonios tenía que ver nuestro logotipo con MySpace y qué había en nuestra marca que pudiera causar oposición por su parte?

Red Karaoke, ¿¿competencia de MySpace??
Aquí tengo que hacer un pequeño inciso para poner al lector en situación. Es evidente que MySpace y Red Karaoke tienen poco que ver, y que no podrían vernos como competencia... pero esa evidencia cambia cuando se sabe que MySpace lanzó en 2008 su propio servicio de karaoke online en Estados Unidos y que en 2009 lo lanzó también en Japón. Servicios que, por cierto, no pueden ofrecer de momento fuera de esos mercados por limitaciones con los derechos de autor (es largo explicarlo aquí).

En ambos mercados Red Karaoke se adelantó con sus versiones para USA y para Japón, y en ambos países mantenemos un cómodo liderazgo de audiencia frente a los servicios de MySpace, siempre en lo relativo a karaoke online, claro. Si la comparativa es global, entonces la diferencia ya es realmente grande: nosotros lideramos el mercado mundial de karaoke online por registros, audiencia, catálogo, servicios... Y todo ello a pesar de los enormes gastos en marketing realizados por el equipo de karaoke online de MySpace, que además de la promoción en la propia MySpace, incluyen concursos y promociones con cantantes como Utada Hikaru (una de las más importantes estrellas del pop en Japón), Lady Antebellum, la serie Glee, Taylor Swift...

Es de suponer que para una empresa como MySpace, que forma parte del conglomerado de medios News Corporation, uno de los más grandes del mundo, no debe ser cómodo que una pequeña empresa española de 10 empleados sin apenas recursos le moje la oreja en su propio país y en Japón, aunque sea en algo tan poco importante para ellos como su servicio de karaoke online.

El caso es que alguien dentro de esa empresa sí nos veía como competencia, y creyó que era buena idea oponerse a nuestro registro de marca porque, en teoría, nuestro logo se parecía mucho al suyo.


Tres muñecos, un muñeco, cinco muñecos...
Resulta que la oposición se basaba en el uso por nuestra parte de tres muñecos en el logotipo de Red Karaoke. Según los abogados de MySpace, esos tres muñecos eran iguales (?) que los que había en su logo, y sin duda eso podía dar lugar a confusión en los internautas, que podían confundir fácilmente el logo y marca de Red Karaoke con el logo de MySpace.

Más concretamente, el problema surgía con el logotipo de sus Secret Shows, que incluye una silueta de un micrófono, igual que ocurre en el logo de Red Karaoke. Bueno, igual del todo no. Os dejo una imagen que comparar los tres logos: el de Red Karaoke, el de MySpace Music, y el de MySpace Secret Shows, tal y como lo argumentó la compañía norteamericana en sus alegaciones al registrador.

Para evitar confusiones entre los logotipos, dado su "evidente" parecido, he colocado el de Red Karaoke en la parte inferior, no quiero que nadie se confunda. Bueno, también podéis localizar nuestro logo por el color rojo y porque pone "RED KARAOKE" con letras bastante grandes. Espero que con esas pistas no haya confusión alguna. ;))))

Como es lógico, ante la amenaza de MySpace, lo primero que hicimos fue consultar con nuestros abogados: ¿realmente tenía esa oposición esperanzas de prosperar? ¿Era posible que algún registrador viera algún tipo de parecido entre los logos y nos obligara a cambiarlo? Su respuesta, inmediata, fue bastante clara: teníamos un 95% de opciones de ganar en caso de litigio, ya que los logos no se parecen en nada y no hay posibilidad de confusión.

Aún en el caso de que el registrador entendiera, cosa improbable, que utilizar 3 muñecos en un logo era algo privativo de MySpace, el uso de muñecos de forma y posición diferentes, el color, y la inclusión de las letras "RED KARAOKE" en nuestro logo eran razones más que sobradas para desestimar la oposición. Al parecer los registros de marcas y logos siempre tienen en cuenta, además del logo, la propia marca en sí, y parecía imposible que pudiera haber confusión alguna entre marcas tan distintas como "Red Karaoke" y "MySpace". Por todo ello, la recomendación de nuestros abogados era continuar adelante con el registro y, si la empresa norteamericana finalmente presentaba oposición, hacer nuestras alegaciones y esperar el resultado.

A pesar de ello, y ante la perspectiva de una batalla legal larga, potencialmente compleja y sobre todo cara, optamos por intentar la vía de la negociación. "Juicios tengas y los ganes", dice el refranero español sabiamente, y nosotros no queríamos entrar bajo ningún concepto en una pelea de final incierto contra una empresa del tamaño y prestigio de MySpace, por mucho que tuviéramos la razón de nuestra parte.

A través de nuestros abogados le dejamos claro a MySpace que estábamos dispuestos a pactar un acuerdo, y preguntamos qué querían que hiciéramos para evitar la oposición y que pudiéramos registrar la marca (al final lo importante es el dominio, y no nos importaba cambiar el logo siempre que pudiéramos mantener la marca). La respuesta fue que teníamos que cambiar el logotipo, por lo de los tres muñecos. Dado que nuestro logo no tiene un valor especial más allá del sentimental, aceptamos pulpo como animal de compañía y nos pusimos a trabajar. Le enviamos a MySpace varias versiones retocadas de nuestro logo: con un muñeco, con 4, con 5, con muñecos de distintos tamaños, con escorzos y sin ellos... Todo en balde: rechazaron todas las propuestas, una tras otra.

Llegué incluso a hablar con el responsable de MySpace en España para intentar arreglarlo, y explicarle que lo que estaban haciendo era un sin sentido y que nos estaban acosando sin motivo alguno. Sin resultados: eso estaba en manos de sus abogados y él nada podía hacer. Sencillamente, no me hizo ni caso y se lavó las manos.

A esas alturas intuía que a MySpace o a sus abogados les importaba más bien poco nuestro logo y mucho menos los muñecos. Su táctica y su estilo a través de su bufete de abogados parecían más bien enfocadas a asustar, desestabilizar, meter miedo, intentar ahogarnos económicamente con gastos legales... en resumen, parecían estar ejerciendo una suerte de "acoso legal", algo que ya se ha visto en otras ocasiones especialmente en empresas americanas del sector de la música. Lo importante no es quién tiene la razón, si no si tienes dinero suficiente para aguantar una batalla legal o no.

Llegado ese momento, solo nos quedaban dos opciones: o cambiábamos nuestra marca, y por tanto nuestro dominio en la Red, o nos enfrentábamos por la vía legal. Cambiar la marca no era razonable, y además teníamos la razón, así que optamos por esta segunda vía: esperamos la oposición de MySpace, redactamos nuestras alegaciones, y quedamos a la espera del fallo del registrador con la confianza del que ha hecho bien las cosas.

El que la hace, ¿la paga?
Hace algo más de un mes por fin nos llegó la decisión del registro, que fue definitiva hace un par de días porque la empresa de Murdoch no presentó recurso: tras analizar el caso nos daban la razón al 100%, desestimando todos los planteamientos de MySpace, y procedían al registro de nuestra marca y logo, que ya hemos obtenido en todos los mercados mundiales claves para nosotros. Concretamente, fundamentaba su decisión en una "total ausencia de similitud entre las marcas en conflicto, desde un punto de vista visual, fonético y conceptual". Blanco y en botella... ;)

Además, el registrador obligaba a MySpace Inc. a la "expresa imposición de costas al oponente en el importe reglamentariamente fijado (300 Euros)".

Un dinero que aún no nos han pagado y que, obviamente, no cubre ni de lejos los costes de asesoría legal, documentación, alegaciones, etc., y desde luego está muy lejos de cubrir los costes que esto nos ha traído en tiempo, diseños alternativos, preocupaciones, etc.. La verdad es que sale muy barato entorpecer el registro de una marca y ponerle trabas a un competidor.

Pero al fin y a la postre, hemos salido bastante bien parados. Mantenemos nuestro logo y hemos podido registrar nuestra marca, y podemos decir que le hemos ganado una batalla a un gigante de la Red. Aunque del orgullo no se come, y el "acosador" se vaya de rositas sin siquiera un rasguño. :(

Actualización 17 de enero 2011: hoy nos ha llegado el cheque de MySpace por los 300 euros. 

2 comentarios:

vsblanco dijo...

Se hizo justicia

ulignacio dijo...

enhorabuena!
y aunque sería estupendo que, de una manera u otra, "la acabase pagando", ese éxito no te lo quita nadie, pero sobretodo, seguir adelante con lo tuyo!
enhorabuena de nuevo
un abrazo
Ignacio