domingo, noviembre 09, 2008

VIAJE A TOKIO. CRÓNICA 1.

Habitación hotel Prince Shinagawa en TokioEscribo esta primera crónica de mi viaje a Tokio recién llegado al hotel, desde mi minúsculo cubículo-habitación en el Prince Shinagawa de Tokio. Aunque el hotel tiene buena pinta, ahora entiendo por qué me ha salido tan barato: la conexión a Internet no es gratis pese a lo que me habían dicho y en la tele no hay canales internacionales a pesar de ser un hotel ubicado en la zona empresarial de Tokio (bueno, una de ellas). Eso sí, la tele es en alta definición, aquí el TDT sí que se ve realmente bien. Aunque sea solo en japonés. ;)

Pero lo peor es el tamaño de la habitación. Me siento como Bruce Willis en El quinto elemento o como Bender en su apartamento de Futurama. Aún así, no me quejo: tengo cama, mini armario, minibar (vacío) y un baño limpio. Suficiente para lo que he venido a hacer: negocios.

El viaje empezó el sábado a las 3:30 de la mañana cuando un taxi me recogió en Majadahonda para llevarme a la T2 de Barajas. El vuelo salía a las 6:05 horas con Alitalia, y me habían recomendado ir con tiempo porque los viajes a Japón, bla, bla, bla. Error, porque aquello era el desierto: tuve que esperar en el cheking durante 20 minutos hasta que aparecieron los empleados.

El vuelo Madrid - Roma salió con relativa puntualidad y todo fue bien. Lo malo fue en el aeropuerto de Roma: había que esperar 6 horas y media hasta el vuelo a Tokio, y fue un infierno de incomodidad y aburrimiento. Lo único bueno que tuve tiempo para ojear los precios de un iPhone libre (a la vuelta igual me decido) y un carabinieri muy simpático que me tocó en el control de pasaportes: me habló en español y fue realmente agradable, me alegró la mañana.

Es lo que tiene viajar en turista con un billete por 630 euros comprado una semana antes del viaje: ahorras lo suyo pero la paliza es de aúpa. Todo sea por ahorrar, que aunque sigo siendo optimista frente a la crisis, no quiero que en Red Karaoke nos pase lo que a otros por no ser previsores. Si somos una startup, lo somos para todo, y el CEO debe ser el primero en dar ejemplo de austeridad.

El vuelo a Tokio salió con un poco de retraso. Fui rodeado de japoneses que no sabían inglés. Así que fueron 13 horas de silencio, dormitar, ver una peli que ya he olvidado en la minipantalla y empezar a atacar un libro al que le tenía ganas: La Bodega, de Noah Gordon.

Total, que llegamos a Japón puntuales, y allí estaba José Manuel Segura, el Country Manager de Red Karaoke Japón esperándome. Hora y media más de tren hasta el hotel, y a dejar la maleta. Total: unas 30 horas de viaje entre pitos y flautas.

De ahí a comer mi primer sushi realmente japonés: delicioso y baratísimo, nos pusimos hasta arriba. Y luego, a toda prisa, otro tren + metro y a probarnos el smoking de alquiler para la cena de gala del martes. Vuelta al hotel (ya van 36 horas sin parar), esta vez solo, compra de agua, cerveza y sandwich para la cena por señas, deshacer la maleta, y a subir todas las fotos a Flickr y a escribir esta crónica.

Que no sé ni cómo habrá salido, pero es que estoy que me muero. Pero lo prometido es deuda. Os dejo para caerme en la cama, que mañana tocan diana a las 5:30 de la mañana para llegar a tiempo al evento del ICEX, que nos ha convocado a las 7:15. Hay que joderse. ;)

Seguiré subiendo fotos a Flickr y contando todo lo que pueda en mi Twitter.

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