viernes, febrero 09, 2007

La protección del menor y el vídeo online

Hace unos días estuvieron unos amigos en casa y nos hablaron de la última versión del famoso vídeo del niño alemán loco, una crítica a la película de Alatriste. Vimos el vídeo gracias a Youtube y volvimos a sufrir con los ataques furibundos a su ordenador del pequeño teutón, aunque en esta caso nos reímos a gusto con los subtítulos referidos a la película de Agustín Díaz Yanes.

El caso es que esta revisión de uno de los vídeos más populares de la Red, por alguna razón, me dejó intranquilo. No le di muchas vueltas, pero hoy he vuelto a Youtube, y a tratar de investigar un poco el vídeo y su historia. En el servicio de vídeo hoy propiedad de Google surgen 294 resultados al buscar por las palabras "niño aleman loco". Y sin duda hay muchas más con otras búsquedas.

Pero no era eso lo que me preocupaba. Lo que me causaba la desazón era la duda de si el vídeo era un montaje o no. Tras realizar una somera búsqueda no he conseguido descubrir la verdad. Hay tal cantidad de referencias a este niño (en realidad casi adolescente) en la Red que tendría que dedicarle un tiempo que no tengo. Ojalá algún lector consiga sacarme de la duda.

Pero tanto si si el vídeo es real como si no, poco a poco se me ha ido instalando una duda mucho más grave: ¿cómo es posible que un vídeo grabado en la intimidad del hogar, y a todas luces sin el conocimiento del protagonista, acabe en la Red y en todos los servicios de vídeo del planeta sin limitación alguna? Y lo que es aún peor, ¿cómo es posible que nadie se haya preocupado por el derecho a la intimidad de un menor de edad? ¿Acaso nadie ha pensado en los efectos que la distribución mundial de este vídeo puede causar sobre este niño, que ya de por sí tiene problemas graves? ¿Alguien ha imaginado lo que dirán y harán sus vecinos, sus compañeros de colegio, sus familiares?

Si al final el vídeo resulta ser un montaje, pues no pasa nada. Pero si no lo es, habrá un buen montón de personas que podrían ser condenadas por hechos muy graves al haber vulnerado los derechos fundamentales de un menor. Porque aunque fuera un montaje, ¿cómo podían saberlo los servicios de vídeo online? ¿Por qué nadie en Youtube y similares ha impedido la publicación y distribución masiva de un vídeo como éste?

En los medios de comunicación dirigidos por periodistas profesionales, sean online o no, siempre se es muy escrupuloso con las imágenes que se publican de los menores de edad, porque la ley los protege de forma especial ante posibles intromisiones en la intimidad. Por eso cuando hay una noticia con algún menor involucrado sus fotos no se publican o se distorsionan con efectos digitales. Pero en los servicios de vídeo online nadie controla eso. Cualquiera puede publicar un vídeo de un niño sin el menor control. Y si el vídeo tiene éxito por la razón que sea (humor, morbo...), correrá como la pólvora por la Red con cientos de versiones y millones de visualizaciones sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo a priori. Y difícilmente a posteriori.

No hace mucho publicaba yo un artículo sobre los problemas legales de Youtube, y entre otras cosas hacia hincapié precisamente en este asunto de la protección de los menores. El vídeo del niño alemán loco, sea un montaje o no, demuestra que el problema existe y que no será fácil encontrar una solución.

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