lunes, febrero 26, 2007

El ecosistema Google de la información

En algun ocasión ya he hablado de la "Googlelización" de la Red o el uso del buscador para navegar por Internet por parte de millones de usuarios. El efecto de esa "Googlelización" es que aquellos sitios web que aparezcan en los primeros puestos de los resultados de búsqueda obtendrán, de forma gratuita y sin apenas esfuerzo, una gran cantidad de tráfico inducido que puede resultar muy rentable. De ahí el crecimiento desde el año 2000 de la demanda de expertos en SEO, uno de los puestos más cotizados, más difíciles de cubrir y más sensibles en la mayoría de las empresas de Internet.

Pero de lo que no había hablado hasta ahora es de lo que Mariano Amartino ha definido en un interesantísimo artículo en su blog Denken Über como "la dependencia de Google". Se refiere Amartino a la absoluta dependencia que tienen de Google miles de empresas en todo el mundo que basan su negocio en una doble vertiente de la empresa de Page y Brin: por un lado el tráfico inducido que generan sus búsquedas mediante un buen posicionamiento, y por otro los ingresos procedentes de Adsense del propio Google.

Amartino da en el clavo, ya que hay muchas personas y empresas que se dedican a este sencillo y lucrativo negocio: buscas una temática que genere un pago por clic en Adsense alto, creas una página web con un buen dominio y generas una gran cantidad de contenidos de bajo coste y mantenimiento sencillo (normalmente tirando de bases de datos o, directamente, copiando los contenidos de otros sitios web), lo posicionas en Google mediante técnicas de SEO, y a esperar la llegada del tráfico que se convierta en ingresos gracias a Adsense.

Así dependes al 100% de Google: el buscador te envía el tráfico, y su servicio de publicidad te proporciona los ingresos que generan esos mismos usuarios que el buscador te ha enviado. El objetivo aquí no es fidelizar usuarios, ya que precisamente generan mucho más dinero los que vienen del buscador: al no encontrar contenidos de calidad o exactamente lo que buscan, tienen muchas posibilidades de hacer clic en algún anuncio generando ingresos directos.

Esto lo han entendido muy bien las empresas de lo que se llama Web 2.0. Cuando son los usuarios los que crean el contenido ni siquiera tienes que molestarte en copiarlo o crearlo con becarios. Directamente te lo dan hecho, y gratis. Igual ocurre con los agregadores, que utilizan para posicionarse contenidos generados por otros, pero consiguen un excelente posicionamiento en los buscadores.

Este modelo también lo siguen muchos bloggers profesionales o redes de blogs, que publican artículos de forma compulsiva, la mayoría de las veces con unas pocas líneas copiadas y con enlaces a contenidos de terceros, para atraer audiencia masiva de los buscadores sin importar realmente la calidad del contenido y la fidelidad de su público.

El riesgo de todas estas empresas, como bien dice Amartino, está en que Google cambie su algoritmo y de repente dejes de recibir tráfico masivo del buscador. Pero es un riesgo asumible, ya que los costes de este tipo de empresas son muy pequeños.

Y además, por el momento, nada hace indicar que Google vaya a perseguir este tipo de prácticas. Al contrario, lo más probable es que las fomente cada vez más. Intentaré explicar por qué.

El ecosistema Google de la información
A mí no me parece mal que la gente se aproveche de la situación creada por Google y su cuasi monopolio de las búsquedas para lucrarse. Lo que me pregunto es por qué Google apoya de forma tan evidente en los resultados de búsqueda a este tipo de sitios web de calidad dudosa (ver disclaimer al final del artículo), en vez de primar en los resultados los contenidos de calidad de los grandes medios de comunicación y a las empresas más reconocidas y asentadas.

Y aquí es donde el "don't be evil" de Google se desploma, ya que en mi opinión esta situación creada por el buscador no es en absoluto casual. Yo creo que todo esto responde a una estrategia perfectamente orquestada y dirigida que busca implantar lo que podríamos llamar "el ecosistema Google de la información".

A estas alturas nadie duda de que Google compite en múltiples frentes con los grandes medios de comunicación: Google News (en la información), Google Base (en los clasificados), Youtube y Google Vídeo (en la televisión), Google Maps (en páginas amarillas y ocio), Google Books (libros)... La lista de enfrentamientos es larga, y previsiblemente lo será más en el futuro.

Es cierto que muchos medios son socios de Google y utilizan su servicio de Adsense, pero siempre, debido a su posición, con acuerdos más ventajosos en el reparto de ingresos de lo que podría conseguir cualquier blogger o red social.

Y ahí está la clave: Google podría estar potenciando en sus resultados de búsqueda a las redes sociales y a los blogs, porque eso le resulta infinitamente más rentable a corto y a largo plazo.

A corto plazo, sus márgenes en Adsense son mucho mayores, ya que nadie sabe a ciencia cierta cuál es el reparto estándar de Adsense, y los bloggers y pequeñas empresas no tienen poder para negociar mejores condiciones.

A largo plazo, al potenciar estos nuevos medios para informarse, Google debilita de forma muy importante a los grandes grupos y medios relevantes restándoles audiencia y creando competidores para los medios online que funcionan con estándares tradicionales (redacción, estructura informativa, etc.).

De este modo, Google tiene miles, millones de pequeñas franquicias en forma de personas individuales y empresas que trabajan al 100% para él como entidades autónomas generando contenidos. A cambio, Google les da las herramientas para trabajar y crear contenidos (Blogger, Youtube...), les envía tráfico desde el buscador y les da una remuneración mediante una pequeña participación en el negocio de la publicidad.

Así, Page y Brin tienen una gigantesca redacción descentralizada que escribe y trabaja para ellos sin apenas darse cuenta, y sin ninguno de los problemas asociados a una redacción tradicional. No hay riesgos, no hay problemas laborables, todo funciona en base a variable (a más trabajo y más audiencia conseguida, más premio), ninguno de los "socios" protestará demasiado contra ellos, etc..

En resumen, Google ha creado su propio medio de comunicación global sin la necesidad de contratar a un solo periodista. Ha creado el perfecto ecosistema Google de la información, en el que Google tiene el control de la audiencia y de los ingresos, dejando en manos de terceros la generación del contenido.

Francamente, no se si esto concuerda con su lema de "don't be evil", pero a mí me parece maravillosamente maquiavélico y de una inteligencia superior. :-)
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Disclaimer: cuando hablo de sitios de calidad dudosa no me refiero, obviamente, a todos los blogs y redes sociales y sitios de la Web 2.0. Nada más lejos de mi intención, ya que hay blogs y redes sociales de calidad y profesionalidad contrastada. Simplemente, quiero decir que en la blogosfera hay de todo, y Google no tiene forma de garantizar la calidad de lo que publican esos blogs. Si alguien publica contenidos falsos o de baja calidad pero consigue posicionarlos bien en los resultados, esto le reportará gran cantidad de tráfico e ingresos sin que a Google le preocupe la calidad del contenido.

Del mismo modo, tampoco quiero decir que todos los contenidos de los medios online y marcas más reconocibles (vengan de los medios tradicionales o no) sean siempre de calidad, pero sí creo que al estar creados con criterios profesionales es probable que su calidad media sea mayor.

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