martes, enero 02, 2007

Los orígenes de la Web 2.0 o nada nuevo bajo el sol

Como comentaba en mi último artículo, la Web 2.0 y las redes sociales han sido las indudables protagonistas del 2006 en la Red. Pero, ¿ha sido este éxito tan repentino como parece? ¿Cuáles son los orígenes de este movimiento?

Conviene aclarar que esto de las redes sociales y de la participación de los usuarios no es algo que haya surgido en los dos últimos años con la llegada de los Youtube, Wikipedia, MySpace y demás.

En realidad este movimiento participativo nació con la propia web. Ya desde los mismos inicios hubo servicios online en los que la participación de los usuarios era clave. Desde las originarias BBS hasta las antiguas páginas personales, pasando por los chats, foros de debate, newsgroups, etc.. En resumen, la Web 2.0 no es otra cosa que una evolución de lo que se dio en llamar en los años 90 "comunidades virtuales".

Ya entonces se vio el enorme potencial de audiencia que tenían este tipo de servicios, y se produjo un movimiento similar al que se está dando ahora. Nadie parece acordarse hoy de la fiebre de compras y el enorme crecimiento de audiencia que se produjo a finales de los 90 alrededor de los servicios de comunidad, justo antes del estallido de la burbuja .com (¡¿casualidad?!).

En aquellos años, claro, las marcas y nombres eran otros. Pero el fenómeno era exactamente el mismo.

En cuanto a las páginas personales, entonces eran marcas como Geocities, Tripod o Angelfire los protagonistas. Sus servicios podrían definirse como los orígenes de los blogs (que no son otra cosa que páginas personales evolucionadas, con herramientas de publicación y actualización más sencillas y por tanto más populares) y de servicios como MySpace y similares.

Geocities fue adquirida por Yahoo en enero de 1999 por 3.000 millones de dólares (frente a los 1.300 que ha pagado Google por Youtube, ¡menuda diferencia!) y Tripod y Angelfire absorbidas por Lycos en el 98(entonces en plena guerra con Yahoo por la hegemonía mundial, de forma similar a como hoy Yahoo pelea con Google, y curiosamente usando las mismas armas). No conviene perderse cómo Lycos anunciaba esas compras en nota de prensa oficial.

Por supuesto, estos movimientos también tuvieron su reflejo en España. Ya.com lanzó en el 2000 Espacio.ya.com (ideado y diseñado por el equipo de servicios y comunidades de ese portal, dirigido por un servidor, por cierto ;-D), Terra potenciaba su servicio de páginas personales y Lycos España apostaba a tope por Tripod.

Todos estos servicios aún existen y aún cuentan con excelentes índices de audiencia. Su problema ha sido otro: nadie ha sido capaz en todos estos años de rentabilizarlos. Se ha intentado mediante la publicidad y los servicios de pago, pero no ha habido manera. Así que todas esas marcas y servicios fueron poco a poco quedando abandonados a su suerte: no se actualizaban, no se incorporaban novedades ni mejoras y se vieron desplazados por nuevas marcas y tecnologías más avanzadas (como los blogs).

Pero las páginas personales que se crearon entonces por los usuarios siguen ahí, en el eter de la Red, como bien saben portales españoles como Terra, el propio Lycos y Ya.com, que en un porcentaje muy importante aún viven del tráfico que aún generan sus antiguas páginas personales.

Pero las páginas personales son sólo una parte del gran entramado de servicios de comunidad que había hace unos años. Hay mucho más.

Por ejemplo, hoy apenas se habla de los chats, pero desde siempre han sido de los servicios más utilizados de la Red y han generado gran cantidad de audiencia. Algo que sigue ocurriendo hoy día, como demuestra el alto tráfico de portales como Ozú, que vive en un porcentaje importante de su chat, o los chats de Ya.com, Lycos España y Terra, también de los más activos junto al independiente IRC Hispano. De hecho, la palabra más buscada en Yahoo! España en 2006 fue, precisamente, "chat".

Y los chat también tuvieron su momento de gloria a finales de los 90, por ejemplo cuando Ya.com adquirió el portal de chat líder del momento, Inforchat, por unos 2.000 millones de las antiguas pesetas, algo más de 12 millones de euros.

Pero entonces, ¿por qué los chats no se consideran como parte de la Web 2.0 y por qué no se habla de ellos? Las razones son variadas, pero podrían resumirse en las siguientes: los chats tienen mala fama y casi nadie quiere verse relacionado con ellos; han sido muy difíciles de rentabilizar; no han avanzado tecnológicamente demasiado; sus conversaciones no quedan registradas y, por tanto, no se pueden enlazar ni ser consultados en los buscadores. Y sobre todo, no están de moda.

Podríamos decir que la evolución de los chats han sido los servicios de mensajería electrónica e incluso Skype. Pero siguen muy vivos aunque nadie hable de ellos.

El otro gran servicio de comunidad de aquellos años eran los foros, surgidos como evolución de las conversaciones de las BBS y de las newsgroups de Usenet pero en versión web. Los más famosos en España a finales de los 90 eran los de Terra y Ya.com. Incluso hoy en día siguen tremendamente activos, como en el caso de grandes foros de debate como los de Invertia o Forocoches. El problema de los foros, como en el caso de chats y páginas personales, fue la escasa capacidad de rentabilización. Y de ahí su relativo ocaso, al menos informativamente hablando.

Relativo, porque aunque siguen siendo enormes focos de audiencia, los más novedosos han evolucionado a servicios más completos como MySpace, Yahoo! 360 o MSN Spaces, todos ellos considerados Web 2.0 y mucho más de moda en este momento.

Entonces, la participación de los usuarios y la llamada Web 2.0 no es algo tan nuevo. En realidad son servicios que ya existían y que ya tuvieron su edad dorada, pero las comunidades virtuales han vuelto con nuevas marcas y tecnologías más avanzadas, quizá esta vez para quedarse. Desde luego ahora son servicios mucho más completos, competitivos y atractivos, pero las grandes dudas de entonces persisten ahora: ¿serán capaces sus responsables de rentabilizar estos servicios? ¿Conseguirán los grandes portales recuperar sus inversiones en compras y en desarrollos tecnológicos? ¿Se podrán controlar los problemas legales (derechos de autor, contenidos ilegales, abusos...) inherentes a los contenidos generados por los usuarios?

En mi opinión sí, esta vez se conseguirá (aunque quizá no en todos los casos). La razón es que ahora el mercado publicitario online está mucho más maduro, puede generar muchos más ingresos, y los anuncios de texto basados en clic (como Google Adsense) son perfectos para este tipo de servicios. Pero esperemos que esta vez se haya aprendido de los errores del pasado y no volvamos a pasar por una nueva burbuja. Por el bien de todo el sector.

No hay comentarios: