viernes, julio 28, 2006

Adios, Jaime

Hoy nos ha dejado una de las mejores personas que he conocido en toda mi trayectoria profesional. Además de un excelente periodista y escritor, y uno de los mejores conocedores de la Red, Jaime de Yraolagoitia era un tipo íntegro, de esos a los que todo el que lo conocía no podía si no catalogar como buena persona.

Yo tuve la gran suerte de trabajar con él en el proyecto de gestación de Terra, en el que fue mi jefe directo, hace ya 8 años. De Jaime aprendí muchísimo y tengo recuerdos imborrables de aquel año que vivimos intensamente. Pero sin duda lo que más recuerdo es su enorme sentido del humor.

Terra, empresa en la que aún continuaba como vicepresidente, ha tenido el detalle de publicar la noticia de su fallecimiento ampliando la información.

Hoy es un día triste para la Internet española, porque se ha ido uno de los más grandes.

Jaime, hasta pronto, y gracias.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

"Cuando uno muere deja todo lo que tiene y lleva todo lo que dio"
parece que se cumple este dicho, tú has tenido la gracia de conocer a Jaime y puedes atesorar lo que de él aprendiste.
En la despedida me parece muy acertado: hasta cualquier momento y gracias...
mcn desde Paraguay

Anónimo dijo...

soy un intimo amigo de Jaime que estoy leyendo todo esto para desahogarme un poco y quiero agradecer las palabras tan afectuosas que le habeis dedicado

Anónimo dijo...

Hola usuario anónimo, es posible que ya no leas este mensaje, aún así, lo que expresaste me parece muy sincero, por eso quiero decirte que nadie muere mientras alguien lo recuerda, es más, ahora Jaime está y estará contigo con su enorme sentido del humor, (libre de la atadura física que tal vez ya le estaba resultando molesta y ahora sin necesidad de preocuparse con un transporte, puede desplazarse a la velocidad de un pensamiento)
Seres humanos como Jaime nos enseñan con su ejemplo, que lo verdaderamente importante es dejar buenos recuerdos.


PD.: Si quieres llora, grita, tírate al suelo, trepa por las paredes, arráncate los pelos...sólo, lejos de todo, hasta que te perdones de lo que le hubieras querido decirle y nunca te diste tiempo, porque estabas muuuuy ocupado. No lloramos por el que va, sino por lo que perdemos al quedarnos sin ese ser querido.

Anónimo dijo...

le tuve muy cerca durante muchos años y nunca me atreví a confesarle toda la admiración que le tenía y le tengo, sólo quiero dar las gracias a todos los que estáis hablando de él en las diferentes páginas, porque me estáis enseñando muchas cosas de él que por desgracia no podré aprender directamente, pero sobre todo gracias a tí, jaime, por ser como has sido siempre.