sábado, junio 11, 2005

FUE UNA PRUEBA NECESARIA

Por Miguel A. Díez Ferreira.

Al fin, tras muchos meses de dudas y rumores de todo tipo, Elpais.es ha abierto de nuevo sus puertas a todos los internautas, dejando aparcado su criticado modelo de pago. Termina así una aventura arriesgada e incierta que empezó en noviembre de 2002, cuando lanzó su nuevo web y cerró con un candado todos sus contenidos.

De aquella aventura sólo han quedado muchas críticas, un aprendizaje muy importante para todo el mercado, y más de 40.000 suscriptores a Elpais.es que, según se oye, están bastante enfadados. Ahora sólo queda de pago la edición impresa y algunos "gadgets" con poco tirón en la Red como el acceso gratuito a Lemonde.fr (en francés, claro) y los vídeos de CNN+.

Hay que dar la razón a todos los que lo vaticinaron. En mi caso mantengo mi opinión inicial: aunque el modelo de pago era un error, no era una locura intentarlo. Y si alguien tenía que probar ese modelo, ése era Elpais.es. Aunque en su caso la prueba surgiera por un posicionamiento erróneo, que sigue siendo común a muchos diarios impresos: ver la edición online como un anexo a la de papel, como una pata menor del mismo, como un suplemento más.

Muchos aún no han aprendido que los medios online son distintos a los de papel, y que las cabeceras digitales son medios diferentes, con necesidades diferentes, públicos distintos y estrategias en muchas ocasiones alejadas de las de la edición impresa. Precisamente ése es el gran éxito de Elmundo.es, haber separado su estrategia de la del papel y haber orientado la empresa como lo que es: un medio diferente, aunque compartan parte de una marca. Sin esa visión resulta muy difícil crear un medio online de referencia. Y por eso Elpais.es, tras hacer una prueba necesaria para ejecutar un cambio de mentalidad en PRISA, ha decidido cambiar radicalmente su posición.

La buena noticia es que ahora, al menos durante mucho tiempo, a nadie se le ocurrirá volver a probar en la Red con un modelo similar. Al menos en los medios generalistas, claro.

No hay comentarios: